Tus amigurumis no necesitan más relleno: necesitan mejor estructura

Si tu amigurumi queda bonito cuando lo terminas, pero después se aplasta, se tuerce, pierde la forma o la cabeza empieza a vencerse hacia un lado, no siempre significa que le faltó relleno. De hecho, muchas veces pasa justo lo contrario: el tejido no tiene la estructura suficiente y al meter más fibra solo abres los puntos, marcas bultos o deformes